Los clérigos de nuestra época
Pasó en los años posteriores a aparecer la imprenta. Los clérigos vieron en aquella máquina, el instrumento de Dios. No fueron capaces de entender, que cuando cambia algo, cambia todo. El instrumento de Dios, tardó poco en ser el instrumento del diablo. Europa se bañó en sangre, sólo por el modo de leer un libro. Alguien había abrazado un cambio, pensando que ese cambio sólo sumaría en beneficio de sus intereses.
Los clérigos de hoy, son los especuladores del mundo artístico que manejaban el negocio de los soportes culturales analógicos. Al igual que los clérigos de entonces, estos vieron en lo digital, el medio para multiplicar sus ya grandes beneficios. Ingenuamente pensaron que ese cambio sólo iría en beneficio de sus especulativos intereses. Ahora quieren convertir esa misma máquina, en el instrumento del diablo. Y pretender decidir cómo y quién puede utilizar ese instrumento, marcando además las condiciones. ¡Delirante!
Podrá haber gobiernos acomplejados y poco inteligentes que alarguen la agonía de ese mundo especulativo y antiguo. Pero más pronto que tarde, la democratización de los medios de producción cultural del mundo digital, hará desaparecer a esa tribu de engreidos que se creen muy especiales por haber sido elegidos (no se sabe nunca bien, por quién) para formar parte de un grupo exclusivo. Dentro de muy poco la soberanía popular también se impondrá en ese oligopolio.
A Zapatero, todo el mundo (menos la camarilla que rodeaba a Aznar), le dijeron que España no quería la guerra, y su primera orden fue sacar nuestras tropas de la guerra. Esa lucha contra la guerra, la llevó adelante el pueblo español en su conjunto. Ese mismo pueblo le dió la victoria en las elecciones, tras las reiteradas mentiras de Aznar, Acebes y los demás. Pero parece que alguien le ha vendido al Presidente, que los más importantes de esa lucha fueron los artistas. La actuación de su gobierno en el tema de la Ley de Propiedad Intelectual, eso parece indicar. Porque en este caso todo el mundo (menos la camarilla que están alrededor de la SGAE) le han dicho al Presidente, que es un despropósito lo que recoje la ley y es abusivo aumentar los mecanismos legales que esa élite maneja sólo en favor de sus intereses especulativos.
Cuando un gobierno de los todos, empieza a actuar sólo a favor de unos pocos, empieza a perder el fundamento de su legitimidad. Esperemos que una norma europea ofrezca una salida airosa y que el buen gobierno de Zapatero, no tenga que acabar lamentando el descalabro que va a suponer esto.
La sociedad de la información no se desarrollará en España, con el freno permanente de especuladores arropados por normas estatables. Hasta ahora, nos frenaban los especuladores de las operadores, ahora los especuladores de los del negocio artístico. ¿Quién nos pondrá la próxima zancadilla?
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