Blogia
Diario de un Malafolla

¡Qué lejos quedó Berlín!

Como cada dos veranos, la publicidad, la presión mediática, los tremendos intereses implicados, etc. es decir el negocio del fútbol envuelve en una ficción ilusionada a un país, para acabar con la frustración de siempre.

Creo que es hora de que este país poga coto a las exageraciones y diversifique sus pasiones deportivas. Con tan pocoss éxitos nacionales no es justo concentrar todas las ilusiones, pero también todo el dinero y toda la atención, en el fútbol. Las astronómicas cifras del deporte rey deberían ser gravadas para la diversificación de las prácticas deportivas y por tanto de las ilusiones de un país.

Es fácil, si usted invierte en fútbol, está obligado a hacerlo en una medida muy importante en otras disciplinas deportivas. Y si un equipo femenino de jockey sobre hierba disputa un mundial, nos ilusione también.

Un país no merece una frustración tan permanente y tan recurrente, cuando sólo se trata de un deporte, entre otras muchas disciplinas deportivas, que merecerían mayor atención, al menos así podríamos sentirnos orgullosos de nuestro equipo nacional..., aunque no sea de fútbol.

0 comentarios